Gracias a los fundadores
En primer lugar, GRACIAS a quienes han creado esta entidad que pretende hacer un mundo mejor por medio de la educación, la evangelización y la solidaridad.
Gracias a los religiosos escolapios. Desde hace más de 400 años mantienen viva la intuición de San José de Calasanz: reformar el mundo y la Iglesia por medio de la educación popular y cristiana, especialmente entre los más necesitados de nuestro mundo. Esta Fundación quiere ser aportación también a esa ingente tarea.
Los escolapios se organizan en demarcaciones. En estos momentos participan directamente en la Fundación las Provincias escolapias de Emaús (País Vasco, Navarra y Andalucía), Aragón (incluida La Rioja y Soria), Valencia (con Albacete), Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, República Dominicana, Nicaragua, Camerún, Filipinas e India.
Gracias a las fraternidades escolapias. Son personas, organizadas en pequeñas comunidades cristianas, que comparten esta misión escolapia por medio de la Fundación Itaka - Escolapios.
En estos momentos están participando las Fraternidades de Itaka, Lurberri, Tolosa, Al-Bisara, Sevilla, Valencia y Aragón.
Son muchas ilusiones, esfuerzos, dedicaciones, horas invertidas, dinero, generosidad, la que estos fundadores han colocado.